El Fútbol ya no se trata sólo de un deporte para algunos, sino el deporte de todos

Qué tu hijo desee ser futbolista mucho más que estudiar un master en administración como lo hiciste tu, es algo comprensible. Y es que el auge que en la actualidad tiene el fútbol, lo ha llevado a convertirse en algo sin precedentes en la historia del deporte. 

Desde hace bastante tiempo este deporte dejó de ser el que juegan once jugadores contra once jugadores corriendo tras el balón con el fin de anotar en la portería contraria, pues ahora el fútbol ha pasado a ser mucho más. En nuestros días incluye contratos, redes sociales, televisión, merchandising, la vida privada de los jugadores, es decir, todo un espectáculo en el que todos, posiblemente quieren o no, participar. 

Si nos enfocamos en la historia cada época ha contado con su espectáculo. Por ejemplo, Grecia contaba con las Olimpiadas, para Roma lo era el Circo, llegada la Edad Media contaban con las justas, transcurrido el tiempo llegó el teatro y en el siglo XX tomó las riendas el cine. En la actualidad podemos afirmar que el fútbol ha tomado su turno pues se encarga de mover emocionalmente a las personas, ya que estas son fanáticos de los equipos de sus ciudades, pero también lo son de otros equipos que quizás sean del otro extremo del mundo. 

Para darnos cuenta de ello, solo basta observar las imágenes de las giras que el Real Madrid o Barcelona han hecho en Asia, donde japoneses, coreanos o chinos los esperan ansiosos con banderas, bufandas y camisetas del club, y por supuesto con aclamaciones y gritos. De esta manera los equipos ya no son locales, sino globales y ello es debido a que este deporte cuenta con todas las características para presentarse como un espectáculo mundial. 

Por ejemplo, un partido entre los equipos del Real Madrid y el Barcelona podría contar con una audiencia a nivel mundial de quizás 650 millones de personas. Y si a trata de una final de Mundial, esta puede alcanzar los 1.000 millones de televidentes en todo el mundo. Muchos quizás recuerdan la final de la Champions League de 2017, entre el Real Madrid y Juventus, alcanzó una audiencia de 350 millones de personas de acuerdo a datos suministrados por la UEFA. 

Si alcanzamos a compararlo con otros eventos deportivos que suponemos cuentan con gran atractivo, la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 fue vista por 900 millones de personas alrededor del mundo, mientras que la final de la Super Bowl de 2017, que fue entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Falcons de Atlanta, tuvo una audiencia de 111,3 millones de personas.

Por otro lado, los equipos y los jugadores se comportan como catalizadores de emociones, tan fuertes como la frustración, los deseos y los anhelos de una multitud de personas, incluso hay quienes afirman que las personas son incapaces de cambiar de equipo de fútbol, sería una afrenta. 

Ello solo nos muestra que existen maneras de ver a este deporte, donde pueden surgir enfrentamientos entre dos aficiones, ya que existen formas de entender el fútbol. Y es que posiblemente la entrega de la Bota de Oro llama más el  interés y las pasiones que muchos otros acontecimientos.